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Mi partida contra el Gran Maestro Cristobal.

Simultánea con el GM Cristóbal Henríquez

¿Has jugado contra un Gran Maestro de ajedrez? Te invito a hacerlo y te digo el porqué.

tl;dr: Jugar contra un GM es un proceso de aprendizaje intenso, especialmente en una simultánea. Cristóbal recomienda pensar en el ahora, no perderse en la ilusión de un futuro exitoso. Aprender a respirar y no apresurarse cuando la ventaja corre de nuestro lado. Si quieres desafiarlo puedes hacerlo aquí por menos de $5 USD

Hay 800 millones de jugadores de ajedrez en el mundo y solo alrededor de 1500 son Grandes Maestros. Esto quiere decir que el 0.3% de los jugadores FIDE tienen el título.

Ser Gran Maestro es el título más alto que se puede alcanzar como ajedrecista y es de por vida. Cristóbal Henríquez es uno de ellos y la semana anterior jugué contra él en una de sus simultáneas que realiza todos los miércoles.

Se trata de un partida dónde un jugador de ajedrez se enfrenta contra varios contendientes al mismo tiempo. En esta ocasión éramos 30 desafiantes, citados a las 19.30 de manera online. Algunos se retrasaron unos minutos que fueron aprovechados para conocer más a Cristóbal.

Preguntas de todo tipo fueron parte del preludio y algunas que llamaron mi atención son: ¿Te sientes nervioso en los torneos y cómo los manejas? La respuesta fue:

“Me pongo nervioso, antes mucho más, algo que me ayudó mucho fue aprender a respirar, controlar mi respiración.”

Además añadió que había tenido un curso para ellos en Fundack (fundación que lo apoya), eso lo ayudaba a mantener la calma y mantener la concentración. Otra pregunta interesante fue: ¿Que diferencia a un jugador de ELO 2400 de un GM?

No estoy seguro, pero pienso que centrarse en la posición actual es importante, en el “ahora”, recuerdo que una vez tenía una ventaja considerable contra un GM de 2700 ELO y sólo pensaba si era posible ganar, ¿cómo me iba a sentir? Mis pensamientos me nublaron y terminé luchando por obtener tablas.

A las 19:43 comenzamos la simultánea, luego de 6 minutos Cristóbal nos dijo: “Veo que se están apresurando, soy yo el que está jugando contra 30 personas, no ustedes, aprovechen su tiempo, en general cuando juego tengo al menos tres caminos en mi cabeza que recorro antes de avanzar, intenten hacerlo ustedes también”. Pese a lo lógico que suena esto, la mayoría nos seguimos apurando (en una simultánea puedes ver la partida de todas las personas), lo repitió al menos unas 4 veces durante la partida. Pensé ¿por qué nos apuramos, teniendo la ventaja del tiempo y un reloj que nos permite verla siempre? No lo sé.

El reloj avanzaba, Cristóbal mientras jugaba parecía en un podcast, se reía, conversaba, inclusive nos incitaba a conversar más, yo al menos (pienso que varios) estaba concentrado, serio, sin cámara, siendo acorralado sin entender el cómo.

Sin embargo al minuto 24 y con varios derrotados, Cristóbal hizo un pequeño gesto que para mí no pasó desapercibido, y nos dijo:

Cometí algunos errores, aprovechen los que tienen ventaja, me concentraré más.

La perspicacia de algunos contendores había logrado dañar las filas de Cristóbal y con ello despertar al Gran Maestro. Yo me alegré por notar el gesto.

Yo no era de los que tenía ventaja sin embargo mi defensa seguía en pie, aunque no por mucho. El cambio para mí fue notorio, los movimientos de Cristóbal se agudizaron, su velocidad se incrementó y la presión se hizo más fuerte. Sentía que sus piezas seguían moviéndose en mi turno, era increíble.

Pasaron unos 10 minutos y los resultados para mí eran catastróficos, estaba en desventaja de una pieza y solo decidido a continuar para presenciar el precioso Jaque Mate de la crónica anunciada de la muerte de mi rey.

Fue un minuto antes de la caída de mi reino que me di cuenta que solo éramos siete los sobrevivientes. Sin embargo, era cuestión de tiempo, porque Cristóbal volvía a su modo podcast, lanzando la siguiente frase:

Ya estoy bastante conforme con la posición que tengo en todos los tableros, les voy a explicar cómo a veces los peones atacan y porque es arriesgado atravesar la mitad del tablero con uno de ellos.

Una conversación casual.

Sabía que estaba todo acabado para los desafiantes. A los que nos quedamos, nos dió algunas referencias de cómo mejorar, que habíamos hecho mal y felicitó a algunos que habían intentado sorprenderlo con algunas aperturas poco usuales. No deja de sorprenderme cómo podía recordar cada tablero, las jugadas, los aciertos y errores.

Agredecí, felicité a Cristóbal y me desconecté, dándole vueltas a la partida, a los consejos y experiencias compartidos, en lo profundo del agujero de conejo del ajedrez, y en lo mucho que había aprendido al entrar en la zona de un Gran Maestro siendo un peón.

Cristóbal estará jugando simultáneas durante febrero todos los miércoles a las 19:30 (GMT-3) y puedes reservar tu cupo aquí.